viernes, 19 de febrero de 2016

Receta de un delicioso tocino de cielo

 Receta de tocino de cielo

El tocino de cielo es un clásico y delicioso postre que procede de los conventos andaluces, de fecha tan antigua como el siglo XII. Antiguamente (y en algunas bodegas persiste el sistema) se usaban claras de huevo para clarificar los vinos; se añadían al vino las claras batidas, que recogían las impurezas, y luego el caldo se filtraba. De esta manera los bodegueros se encontraban con un excedente de yemas que regalaban a los conventos. Qué genias las monjas andaluzas.
A pesar de su origen sureño, también el tocino de cielo es un postre tradicionalísimo en otras regiones, como Asturias y La Rioja, en esta última precisamente por ser igualmente una zona vinícola. Su composición y elaboración son sencillas, porque se trata de cuajar una mezcla de yemas, azúcar y agua, pero conseguir la consistencia justa del postre, que no quede ni muy blando ni muy duro, tiene su intríngulis.
Esta receta es muy sencilla y el tocino de cielo se cuaja en una cazuela, aunque para ello es mejor usar un molde redondo en lugar de rectangular. Yo lo he cuajado en el horno al baño maría, porque no tengo una cazuela donde me quepa el molde que utilizo. Me gusta más la forma rectangular, porque luego se puede cortar en los clásicos cuadraditos.

Ingredientes:

  • 375 g de azúcar
  • 375 g de agua
  • 3 huevos medianos
  • 4 yemas
  • 4 cdas. adicionales de azúcar y un chorrito de agua para el caramelo del molde

Elaboración:

  • Elegiremos un molde que resista el calor. Si el molde lo permite podemos preparar el caramelo directamente en él, poniendo las cuatro cucharadas de azúcar y el chorrito de agua. De lo contrario, podemos preparar el caramelo en un cacito. Calentamos el azúcar y el agua a fuego vivo, hasta que empiece a caramelizar, y lo vertemos en el molde. Movemos el molde para que el caramelo bañe todo el fondo. Dejamos enfriar.
Tocino de cielo
  • Con el azúcar y el agua del principio preparamos el almíbar en un cazo. Calentamos hasta que el azúcar se disuelva y hervimos para que se concentre ligeramente, hasta llegar al punto de lágrima. El almíbar escurrirá casi en continuo de la cuchara, como se ve en la foto, sin formar gotas. Dejamos que se temple un poco, para que no nos cuaje las yemas.
Tocino de cielo
  • Cascamos los huevos, separamos las cuatro claras (que congelaremos para otro uso) y batimos un poco las yemas y los huevos enteros en un bol con unas varillas de mano. Solo lo haremos lo justo, para no incorporar aire
  • Cuando el almíbar haya enfriado un poco lo añadimos a hilo sobre los huevos sin parar de batir, hasta acabarlo todo.
Tocino de cielo
  • Vertemos la mezcla en el molde preparado a través de un colador. Ponemos un trapo o gasa grande por encima del molde, para que recoja la condensación y no nos caiga agua sobre el tocino, y añadimos un papel de aluminio por encima del trapo, remetiendo los bordes para que se sujete. 
  • Ponemos el molde dentro de una fuente en la que quepa cómodamente dentro del horno precalentado a 160º-170 ºC. Yo pongo agua a hervir en el fuego y la agrego a la fuente justo después de meter el molde, con el conjunto ya en el horno. Me resulta más fácil que mover toda la fuente llena de agua.
Tocino de cielo
  • Cocemos el tocino de cielo 35-40 minutos; comprobaremos si está cuajado metiendo en el centro la punta de un cuchillo. Debe parecer blandito aunque sin estar cremoso, porque al enfriar sigue cuajando y coge más firmeza. Si os parece que está poco hecho, pues lo ponéis en el baño un rato más. Es cuestión de cogerle el punto poco a poco.
  • Cuando esté bien cuajado lo dejamos enfriar a temperatura ambiente y luego lo ponemos en el frigo a que se refrigere perfectamente, lo que ayuda a que coja cuerpo (mejor de un día para otro). Para desmoldarlo lo separamos de las paredes con mucho cuidado con un cuchillo romo, o sencillamente inclinándolo con cuidado y dando unos golpecitos al molde. Solo cuando esté bien despegadito de los laterales pondremos encima del molde la fuente que queramos y le daremos la vuelta al conjunto con decisión. Si el tocino de cielo está bien cuajado caerá perfectamente sin desbaratarse.

Siempre he pensado que el tocino de cielo es uno de los postres más deliciosos que hay. Tan rico como un buen flan, pero más fino y delicadísimo. Por eso hay que ser también muy delicados al manipularlo, cortarlo con mucho cuidado y pasarlo de la fuente al plato con cariño. Es la clave para quedar como reyes con este tocino de cielo.

 



Receta de bizcocho casero



  Receta de Bizcocho casero

A continuación vamos a ofreceros una sencilla receta con la que preparar un rico bizcocho casero de los de toda la vida. Es el bizcocho más fácil de preparar que existe, no requiere muchos ingredientes y es muy sabroso.


Ingredientes:

- 225 gramos de azúcar
- 225 gramos de harina
- 8 gramos de levadura
- 50 ml de leche
- 3 huevos grandes
- 80 gramos de mantequilla sin sal o 100 ml de aceite de oliva
- Ralladura de un limón

Preparación:

La primera receta que vamos a preparar es una receta básica, pero muy socorrida, con la que preparar en un periquete un bizcocho casero perfecto para una merienda o desayuno. Vamos ya a detallar la receta.

Mientras preparamos nuestro bizcocho, vamos a encender el horno y ponerlo a 180º, para que vaya precalentándose, y así lo tendremos listo cuando acabemos de preparar la masa del bizcocho. Activar el calor por encima y por debajo.

A continuación elige un recipiente amplio donde mezclar los ingredientes. Empezaremos echando los huevos y el azúcar, y tenemos que batirlos lo mejor posible para obtener una crema homogénea, con el azúcar bien integrado. Para conseguirlo os recomendamos emplear unas varillas, manuales o automáticas.

Una vez tengamos bien mezclados esos ingredientes, añadiremos la leche junto al aceite de oliva o la mantequilla, que previamente hemos derretido un poco en el microondas. Podéis emplear cualquiera de las dos opciones, a nosotros en particular nos gusta un poco más empleando el aceite. Volvemos a batir hasta que se mezclen bien estos nuevos ingredientes.

Y por último tenemos que añadir poco a poco la harina y la levadura, que os recomendamos tamizar previamente para quitarle las impurezas o grumos que pudiesen traer. Añadidlo poco a poco y sin dejar de remover la masa, para que no queden grumos. Y no se os olvide añadir también la ralladura de la piel de un limón, para darle un toque de sabor y aroma al bizcocho.

Cuando hayamos acabado de preparar esta mezcla, vamos a verterla en el molde que hayáis elegido para hornear el bizcocho. Os recordamos que si es un molde de silicona, podéis hacerlo directamente, mientras que si es otro tipo de molde, mejor que lo engraséis un poco con mantequilla y harina, para que no se os pegue el bizcocho.

Metemos el molde relleno en el horno y vamos a hornearlo a la misma temperatura durante unos 40 minutos, colocándolo a una altura más bien centrada. Un poco antes de terminar el tiempo programado, pinchad el interior del bizcocho para ver si está bien hecho, utilizando un cuchillo fino por ejemplo. Si el filo del cuchillo sale limpio, el bizcocho está listo, y si sale con un poco de masa aún sin hacer, dejadlo unos minutos más.

Cuando lo saquéis del horno, dejadlo enfriar a temperatura ambiente y luego desmoldadlo con cuidado para que no se rompa. A pesar de ser un bizcocho simple, podemos añadirle algún tipo de cobertura o bien cortarlo por la mitad y rellenarlo de mermelada, por ejemplo. Y hasta aquí la receta de este bizcocho casero, si te gusta el resultado y te animas a probar otras recetas, en nuestro blog "degusta lo que te gusta" tienes una gran variedad de las mismas, con las que hacer bizcochos de lo más variados. Anímate a probarlas.

 





viernes, 12 de febrero de 2016

Deleita el paladar de tu pareja con estos sabores y sedúcelo con el poder de sus componentes.


Deleita el paladar de tu pareja con estos sabores y sedúcelo con el poder de sus componentes.

Si quieres sorprender a tu pareja y, a la vez, seducirlo de maneras novedosas y diferentes, la solución está en un postre afrodisíaco.
Las fresas, el chocolate y otros alimentos, son excelentes estimulantes sexuales; para que aproveches todos su beneficios, te presentamos una lista de deliciosos postres que encantarán el paladar de tu pareja y lo dejarán listo para una noche de pasión:

FRESAS CON CREMA DE LECHE Y CHOCOLATE: su preparación es muy sencilla, sólo debes derretir el chocolate y rociarlo sobre las fresas, al igual que la crema de leche. Esta combinación es todo un éxito de deseo, romanticismo y amor.

 
CÓCTEL DE FRUTAS: StarMedia recomienda esta receta para aprovechar los beneficios de frutas afrodisíacas como el mango, las fresas, la piña, el melocotón y las uvas. Es fácil de preparar y es una opción muy saludable.



TIRAMISÚ: su principal ingrediente, el café, es un estimulante del sistema nervioso central. Puedes combinarlo con chocolate o frambuesas para aumentar el poder erótico de sus componentes.

 

POSTRE DE LIMÓN: muchas bebidas y cenas afrodisiacas incluyen limón como uno de sus principales ingredientes. Úsalo en su versión dulce y prepara un postre siguiendo las indicaciones de nuestro Chef de Dulce.

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DULCE DE MARACUYÁ: la “fruta de la pasión” es conocida de esta manera por sus cualidades románticas. Prepara su dulce hirviendo su cáscara y su fruto y agregando esencia de vainilla y canela al gusto.

 

MIEL: el sitio web de trendencias belleza, asegura que este endulzante natural tiene la capacidad de elevar los niveles de testosterona en la sangre, lo que predispone el organismo a la actividad sexual.
 

Úsala en lugar de azúcar para preparar postres afrodisíacos o endulzar los jugos naturales. ¡Dedícate
a disfrutar!
¿Qué otros postres te han funcionado en una noche de pasión?
 ¡Escríbenos al final del artículo!

Tres postres para San Valentín :)

Tres postres para San Valentín

Para el 14 de Febrero, suelen buscarse postres que sorprendan, y qué mejor si son sencillos de ejecutar, normalmente con chocolate, fresas, crema pastelera, hojaldre y diferentes tipos de licores. A continuación presentamos tres postres fáciles, pero perfectos para disfrutar de este día de San Valentín en pareja o en familia:


Tarta sencilla de chocolate y fresas 

 Un postre irresistible de fresas y chocolate, dos de los ingredientes que no pueden faltar un 14 de Febrero. Una base de masa quebrada fina, delicada y crujiente, cubierta por un exquisito ganache de chocolate y terminada con unos fresones de temporada.
La masa quebrada puede adquirirse ya preparada, pero no es demasiado difícil de elaborar a mano. El chocolate y la mantequilla tienen que ser de la  máxima calidad. Las fresas, recién recolectadas.
Ingredientes:
1 base de masa quebrada, con o sin huevo
200 gr. de chocolate con un alto porcentaje en cacao, al menos al 70 %
200 gr. de nata con un porcentaje graso mínimo de 30-35%
1 nuez de mantequilla y hojas de menta fresca
Fresones de temporada
Elaboración:
La masa se horneará pinchada varias veces para evitar que se hinche, hasta que coja un ligero color a tostado (no demasiado) y esté un poco crujiente. Es lo que se llama hornear en blanco. La dejaremos enfriar y reservaremos.
En un cazo llevaremos la nata a ebullición y coceremos a fuego bajo un par de minutos. El chocolate troceado lo dispondremos en un cuenco e iremos agregando poco a poco la nata recién retirada del fuego y la mantequilla. Iremos mezclando y homogeneizando la mezcla con la ayuda de unas varillas. Dejaremos reposar y templar.
En un molde colocaremos la masa quebrada y echaremos por encima el ganache, extendiendo bien la mezcla. Cubriremos con un plástico transparente y dejaremos reposar en el frigorífico.
Lavamos y cortamos los fresones a la mitad y los vamos disponiendo por el postre, ya desmoldado, de una forma decorativa. Espolvorearemos con azúcar glass y colocaremos de adorno una hoja de menta.

 


Pudin de café cremoso

La combinación de chocolate y café siempre produce unos excelentes resultados culinarios. Se trata, además, de una receta sencilla de ejecutar, y baja en contenido graso.
Ingredientes (para 4 personas):

½ l. de leche, que puede ser semidesnatada o desnatada
50 gr. de harina de maíz
110 gr. de azúcar o edulcorante
25 gr. de café soluble
15 gr. de cacao puro en polvo
Extracto de vainilla
Elaboración
Pondremos la leche en un cazo y disolveremos bien la harina de maíz con la ayuda de unas varillas. Después agregaremos el azúcar o edulcorante, café, cacao y extracto de vainilla. Lo mezclaremos todo bien y colocaremos el cazo a fuego medio mientras seguimos batiendo para evitar que la mezcla se agarre.
El conjunto no debe hervir. Cuando comience a salir humo, reduciremos la temperatura a fuego bajo y seguimos moviendo. En el momento en que la mezcla alcance el espesor deseado y al pasar la cuchara se quede una especie de surco, retiraremos del fuego y seguiremos moviendo para que no se forme una corteza por encima.
Cuando la mezcla haya perdido temperatura, la verteremos en cuencos de puding, o pequeñas flaneras, cubriremos con plástico film transparente y enfriaremos un par de horas en el frigorífico. Podemos acompañarlo, al servir, de barquillos, nata montada, galletas crujientes, etc.

 

Muffins románticos

Una receta clásica con una decoración típica de este día tan especial.
Ingredientes:
3 huevos, 3 tazas de harina
100 gr. de mantequilla
1 cucharada sopera de cacao enpolvo y media de extracto de vainilla
150 gr. de azúcar
Colorante alimenticio rojo, crema pastelera o merengue italiano
1 cucharadita de vinagre y otra de bicarbonato
200 cl. de suero de leche
Preparación:
La mantequilla la dejaremos reposar un buen rato para que se quede cremosa y manejable. Colocaremos los moldes de magdalena en una bandeja y reservamos.
En un bol iremos mezclando la harina tamizada, el cacao y un punto de sal. Reservamos.
En un buen recipiente batimos la mantequilla añadiendo poco a poco el azúcar, vainilla y los huevos. Agregamos también progresivamente harina con el cacao, suero de leche, vinagre y bicarbonato. Rellenamos los moldes y horneamos 17 minutos a 180 grados.
Cuando los muffins estén fríos, podemos decorar con crema pastelera, merengue italiano, o corazones rojos. Para elaborar éstos, mezclaremos un poco de crema con unas gotas de colorante rojo, pondremos en una manga y realizaremos un corazón encima de cada muffin.

 

domingo, 31 de enero de 2016

CITAS CELEBRES SOBRE GASTRONOMÍA

CITAS CELEBRES SOBRE GASTRONOMÍA

“En la sociedad hay dos clases de personas, los médicos y los cocineros; unos trabajan sin descanso para conservar nuestra salud y los otros para destruirla, con la diferencia de que los últimos están más convencidos de lo que hacen que los primeros.”
Denis Diderot

“Una comida bien equilibrada es como una especie de poema al desarrollo de la vida.”
Anthony Burgess

“El café debe ser caliente como el infierno, negro como el diablo, puro como un ángel y dulce como el amor.”
Charles Maurice de Tayllerand-Périgord

“El té carece de la arrogancia del vino, del individualismo consciente del café, de la inocencia sonriente del cacao.”
Anónimo

“Si la penicilina salva a los enfermos, el oloroso resucita a los moribundos.”
Alexander Fleming

“Un buen vino es como una buena película: dura un instante y te deja en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y, como ocurre con las películas, nace y renace en cada saboreador.”
Federico Fellini

“Un vaso de vino en el momento oportuno, vale más que todas las riquezas de la tierra.”
Gustav Mahler

“Come poco y cena menos, que la salud de todo el cuerpo se fragua en a oficina del estómago.”
Miguel de Cervantes Saavedra

“La indigestión es la encargada de predicar la moral al estómago.”
Víctor Hugo

“Es totalmente cierto que el vino gana con la edad: cuanto más viejo me voy haciendo, más me gusta.”
Anónimo

“El glotón es el sujeto menos estimable de la gastronomía, porque ignora su principio elemental: ¡el arte sublime de masticar!”
Honoré de Aalzac

“El vino lava nuestras inquietudes, enjuaga el alma hasta el fondo y asegura la curación de la tristeza.”
Lucio Anneo Séneca

“Lo importante no es lo que;  se come, sino cómo se come.”
Epicteto

“Dijo la rana al mosquito desde una tinaja: más quiero morir en el vino que vivir en el agua…”
Francisco de Quevedo y Villegas.

“¡Qué pena que beber agua no sea un pecado! ¡Qué bien sabría entonces!”
Giacomo Leopardi

“Si el vino perjudica tus negocios, deja tus negocios.”
Gilbert Keith Chesterton

“Todo lo que se come sin necesidad se roba al estómago de los pobres.”
Mahatma Gandhi

“La única manera de conservar la salud es comer lo que no quieres, beber lo que no te gusta, y hacer lo que preferirlas no hacer.”
Mark Twain

“Algunos oyen con las orejas, algunos con el estómago, algunos con el bolsillo y algunos no oyen en absoluto.”
Khalil Gibran

“La hora perfecta de comer es, para el rico cuando tiene ganas, y para el pobre, cuando tiene qué.”
Luis Vález de Guevara

“Nadie puede ser sensato con el estómago vacío.”
(George Elllot)

“Toma consejo en el vino, pero decide con agua después.”
Benjamín Franklin

“Los ingleses inventaron la sobremesa para olvidar la comida.”
Pierre Daninos

“El mayor mal del vino es que empieza por agarrarse a los pies: es un luchador habilidoso.”

Tito Maccio Plauto

¿Quién crees que fueron los inventores de las deliciosas patatas fritas?

Los inventores de las patatas fritas
Los franceses juran ser lo inventores del plato. Se dice que a fines del siglo XIX sobre el Pont Neuf de París se instalaban los vendedores de esta delicia, que preparaban a la vista de sus clientes munidos de braseros y sartenes. La ortodoxia indica que deben ser cortadas en bastones con un ancho de once milímetros, y servidas en cucuruchos de papel, para poder comerlas con la mano mientras se pasea. Las proporciones de distintos aceites y grasas para freírlas, sigue siendo un misterio.
Curnonsky escribió: " las papas fritas son una de las creaciones más espirituales del genio parisino ". El lío se arma si usted le pregunta a un belga que opina de todo esto... Y ni le cuento si le pregunta al filósofo Roland Barthes que propuso crear una Academia de la Papa Frita por las siguientes razones: " la papa frita es nostálgica, patriota, como un bife ". A mí, personalmente, me cuesta decir de forma categórica si fue en Francia o Bélgica donde comí las mejores papas fritas, pero sí sé que cada vez que me crucé con los cucuruchos cargados de ellas, no los dejé pasar de largo.